Tradicionalmente las empresas de ingeniería desarrollan un proyecto de una subestación en base a planos 2D, lo que produce que ciertas interferencias o inconvenientes, que se visualizan en el proceso de construcción, no puedan ser anticipados en la etapa de diseño y deban ser solucionados en terreno.
Para la dibujante del área de subestaciones, Valeria Cano, la solución radica en modelar los equipos de diferentes niveles de tensión utilizando un programa especial para trabajos en tres dimensiones (como el Revit) , en las etapas preliminares de ingeniería (Conceptual, básica o básica avanzada), lo que permite, apoyándose en una biblioteca de equipos y ferretería, realizar una maqueta virtual de una subestación, apreciar e identificar posibles interferencias no detectadas en el esquema tradicional. Además, una vez terminada la maqueta virtual, es posible generar planos de planta, secciones y elevaciones de forma automática.“Espero que más adelante se puedan destinar más recursos a modelos 3D. Es un proceso lento al inicio, pero podemos solucionar muchas cosas”, agrega.
Realizar los diseños en 3D dan otras ventajas. Por ejemplo, cuando durante el desarrollo del proyecto se decide cambiar el emplazamiento general, la ubicación, orientación o la forma de la subestación (contorno), al utilizar modelos 2D se requiere replantear no solo el diseño, sino que también las cotas, textos e información complementaria de una plano, en cambio los softwares en 3D, están acondicionados de tal forma que esta información complementaria no se requiere ajustar cuando se cambia el diseño.
